David Asensio

 


It is the start of 2013 and Aragon health insurance is being privatized. However, one small group of public sanitary workers is holding out against the invaders. Life is not easy for these workers. During these last few weeks of the year, they have occupied the Clínico Universitario Lozano Blesa hospital.

For members of the Marea Blanca (White Wave) and some of the public health workers, this Christmas has been, at the very least, busy. Instead of the big meals and the warm company of family, they have chosen to fight against cutbacks in order to bring clinical care to a standstill and voice their message that "health insurance is not a game."

Over this past year, the health minister, under the protection of the President of the Aragon Government (a Spanish region), Luisa Fernanda Rudi, determined the need for dramatic reduction measures in health care. Health care staff cuts were made, despite the increase in waiting lists for patients, laboratories were closed by the afternoon, and some of the health centers stopped providing services.  Town and villages have been even worse off, watching vital services disappear, including ambulance services and mobile intensive care units.  Such removal of services risks the very lives of citizens who cannot access emergency transport or urgent care when needed. The regional government has already announced the closure of some rural health centers, including the municipality of Azuara.

Grande Covián Specialization Hospital has felt in its bones the blade of the scissors. This hospital is the reference point of care for the left bank of Zaragoza (close to 250,000 people).  Its afternoon hours were cut during the summer season in an effort to reduce costs.  However, the reduced hours continue on to this day, despite the need. The hospital has done away with the services of Gynecology, ENT, Ophthalmology, Emergency Vascular Surgery, Rehabilitation, Breast Ultrasound and Laboratories.

Laboratory work is experiencing the most drastic impact of the measures. The regional government has proposed to centralize all clinical analysis into a single macro laboratory. Such an action would entail a significant loss of quality in many of the samples analyzed.

The restructuring of laboratories is a concerning decision from the health regional minister, Ricardo Oliván.  Currently, there are no studies that support the economic savings of such reductions.  Rather, this decision is made based on the convenience of “private collaboration.” According to hospital workers, with one of the laboratories already closed (the Grande Covián’s lab), Servet's laboratory is beginning to collapse. But what has created the war cry for much of the medical health community is the audacity of the government to develop and announce measures that have no input from the very health professionals who are the experts in medical care.

As if this were not enough, throughout the week, the Aragon budgets for 2013 have been approved, with large cuts in the health sector and foreboding signs that more and larger saving measures are likely to come throughout the year.  

During the hospital closure, participants remained day and night at the hospital.  Marea Blanca has been leading informative campaigns, intended to educate patients on what is being reclaimed and which cuts are being implemented. The organization members have traveled for several days to multiple hospitals, including some in the Aragon capital, Zaragoza.  Organizers have remained in the Spain Square, for several evenings, distributing brochures and talking to anybody who will listen. In addition to this, there have been gatherings at the hospital doors and during the occupy week, Marea Blanca gave a special present to Oliván Minister: a laboratory game so that he might "be entertained."

On December 24th, four workers began a hunger strike that lasted until December 30th. An arduous action that becomes harder these days when we think of the big family lunch. Two of the protesters had to stop the hunger strike for different reasons, but the other two kept to the end, "in part thanks to the enormous support received," said one of them, Antonio Vazquez.

The whole movement has been made, not only with the intention of stopping the cutbacks, but also to block the privatizations that have already occurred in other regions, such as Castilla la Mancha, Valencia and Madrid, cities who are also currently at war over this change.  Marea Blanca warned that this is just the beginning, they will not cease in their refusal of "cutbacks, layoffs, closures and privatization" of public health services.


 


 


 


Estamos a principio del 2013. La sanidad aragonesa se está privatizando... ¿Toda? ¡No! Un pequeño grupo de irreductibles de la pública resiste todavía y siempre al invasor. La vida no es fácil para estos trabajadores. Durante la última semana del año mantuvieron un encierro en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa.

Para los miembros de Marea Blanca y algunos trabajadores más de la sanidad pública estas navidades fueron, cuanto menos, moviditas. En lugar de disfrutar de grandes comilonas y la cálida compañía de los suyos, realizaron un encierro en el Clínico para luchar frente a los recortes y dejar claro que “con la sanidad no se juega”.

En el último año de gobierno la consejería de sanidad, bajo el amparo de la presidenta del gobierno de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, puso en marcha importantes medidas de ahorro. Las listas de espera para los pacientes no dejan de aumentar por los recortes de personal de sustitución que no cubre las bajas laborales ni las jubilaciones, el cierre de algunos quirófanos en turno de tarde, e incluso la clausura de ciertos servicios en algunos centros de salud. Los municipios han sido los peor parados, viendo como desaparecían de sus localidades los servicios de ambulancia y UVI móviles, con el consecuente riesgo vital en aquellos casos de transporte urgente o atención inmediata. Además la DGA ya ha anunciado el cierre de algunos centros de salud rurales, como es el caso del municipio de Azuara.

El Centro de Especialidades Grande Covián ha sentido en sus carnes el filo de las tijeras. Siendo el centro de referencia para toda la margen izquierda de la capital aragonesa, alrededor de 250.000 personas, fue cerrado en horario de tardes como medida extraordinaria durante la estación de verano, medida prolongada hasta el día de hoy. Y ya ha prescindido de los servicios de Ginecología, Otorrino, Oftalmología de Urgencia, Cirugía Vascular, Rehabilitación, Ecografía de Mama y el Laboratorio.

Y es este sector, el de los laboratorios, el que más cambios está sufriendo. El gobierno regional se ha propuesto centralizar todos los puntos de análisis clínico de la región en un único macro laboratorio. La medida conllevaría una pérdida de calidad considerable en muchas de las muestras analizadas, ya que algunas sustancias, como la glucosa, dan falsos resultados a partir de las dos horas de su extracción.

Choca de la decisión del consejero de sanidad, Ricardo Oliván, de reestructurar los laboratorios, que sea realizada aparentemente sin estudios previos que avalen el ahorro económico, admitiendo ya que será conveniente “ir de la mano de la colaboración privada”. Con uno de los laboratorios ya cerrado, el del Grande Covián, el laboratorio del Servet está comenzando a colapsar según trabajadores del propio hospital, teniendo que realizar parte de las pruebas en horario de tarde. Pero lo que ha puesto en pie de guerra a gran parte de la comunidad sanitaria es la opacidad del gobierno a la hora de informar de sus planes, y el hecho de no contar con la opinión de los profesionales del sector para esbozar las supuestas medidas de ahorro.

Por si esto fuera poco, a lo largo de la semana fueron aprobados los presupuestos de Aragón para el 2013 con grandes recortes en el sector sanitario entre otros, lo cual augura más y mayores medidas de ahorro para este año que entra.

Durante el encierro, cuyos participantes permanecieron día y noche en el hospital, Marea Blanca realizó campañas informativas con la intención de aclarar a los pacientes qué es lo que se está reivindicando y cuáles son los recortes que se están aplicando. Así, miembros del colectivo recorrieron durante varios días algunos de los hospitales de la capital y permanecieron en la Plaza de España, durante varias tardes, repartiendo folletos explicativos y conversando con quien así lo deseara. Además se realizaron diferentes concentraciones en las puertas del Hospital Clínico y, durante la semana del encierro la Marea le hizo entrega al consejero Oliván de un objeto simbólico: un laboratorio de juguete “para que se entretenga”.

Cuatro de los trabajadores comenzaron también el día 24 una huelga de hambre que duró hasta el mismo 31. Una ardua acción reivindicativa que se endurece más si cabe en esos días en los que todos pensamos en las grandes comidas familiares. Dos de ellos tuvieron que cesar la tarea por diversos motivos, pero los otros dos la mantuvieron hasta el final “en parte gracias al enorme apoyo recibido”, según uno de ellos, Antonio Vázquez.

Todos los actos se realizaron no sólo con la intención de parar los recortes, sino de bloquear el camino de las privatizaciones que ya han tomado otras comunidades autónomas como Castilla la Mancha, Comunidad Valenciana o Comunidad de Madrid, la cual también se encuentra en pie de guerra.

Finalizados los actos el último día del año, Marea Blanca avisaba que esto es solo el comienzo, que no cesará en su rechazo contra “los recortes, despidos, cierres y privatizaciones” de la sanidad.

© 2018 David Asensio